14 Mayo 2026
Judith Schönsteiner y Matías Marchant (UCh) – CIPER
“¿Se puede convocar y difundir la existencia de la Comisión y de su mandato de otra manera? Sí. Esto debió abordarse mediante una campaña de interés público, masiva y sostenida en el tiempo, acompañada de una línea telefónica gratuita para orientar y responder consultas. Ambas medidas fueron solicitadas por la Comisión durante 2025 y rechazadas. No contamos ni con los recursos ni con el apoyo político necesarios para concretarlo. En cualquier caso, no habrían significado un costo menor al modelo que finalmente se implementó, pero sí tal vez una mayor convocatoria y una mayor sensibilización de esta tarea”.
“Escuchar al dolor y crear la confianza para poder recibir un testimonio, no puede someterse ahora, además, a la lógica economicista, ni clientelista, ni de acuerdo con la valoración de una prestación. Una Comisión de Verdad no es una prestación pendiente del estado; es una institución simbólica y muy real que tiene por finalidad algo mucho más grande: el restablecimiento del lazo social roto. Si el Estado por décadas pagó y sigue pagando -y no poco- a quienes violaron sistemáticamente los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, sin intervenir, ¿por qué ahora no quiere gastar para, por lo menos, darles o devolverles su voz y junto a ellos construir medidas de reparación y no repetición?”.
Compartir esta página: