19 Mayo 2026
Lidia Casas – CIPER
“Para que los hechos reflejen un compromiso real con la preservación de la Memoria, se requiere una actuación inmediata, y no únicamente del servicio directamente competente, el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. Debe existir, además, un trabajo intenso de diálogo y colaboración destinado a buscar soluciones concretas entre servicios”.
“Si detrás de esta lentitud existiera la intención de asfixiar financieramente a los sitios de memoria bajo el argumento de la estrechez fiscal, ello equivaldría a que el Estado alemán dejara de financiar el mantenimiento y funcionamiento del campo de concentración de Sachsenhausen, en las cercanías de Berlín. A veces, los hechos hablan por sí solos, y las declaraciones pueden terminar reducidas a meras palabras de buena crianza”.
“El compromiso con la Memoria no puede quedar entregado a la expectativa de que, en un futuro incierto, existirá un mejor modelo de financiamiento. En tiempos de negacionismo, las contingencias y bloqueos legislativos son una advertencia de que dicha iniciativa podría incluso no llegar a buen puerto”.
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