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Informe de DDHH UDP advierte temas pendientes en derechos laborales y consulta indígena

5 Noviembre 2014

5 de noviembre 2014.

Ante recomendaciones de reformas laborales, la Ministra del Trabajo fue enfática en manifestar que “(…) debemos reconocer que la desigualdad en Chile tiene rostro de trabajadora de casa particular y también tiene rostro de sindicato”.

Duodécima versión contó con los comentarios de la Ministra del Trabajo, Javiera Blanco; de la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa; y del sacerdote jesuita, Felipe Berrios.

Ante recomendaciones de reformas laborales, la Ministra del Trabajo fue enfática en manifestar que “(…) debemos reconocer que la desigualdad en Chile tiene rostro de trabajadora de casa particular y también tiene rostro de sindicato”.

El derecho a huelga,  un análisis crítico de las principales  políticas públicas hacia los pueblos indígenas, y la vulnerabilidad de la infancia y adolescencia, fueron ejes centrales del duodécimo Informe  Anual sobre Derechos Humanos en Chile, elaborado por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales.  La publicación fue lanzada en la Facultad de Derecho de la UDP,  y contó con la asistencia de la directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Lorena Fries; de representantes de embajadas extranjeras, de organizaciones de derechos humanos y otras de la sociedad civil, además de investigadores, estudiantes y  académicos, que repletaron el Aula Magna de República 105.

El decano de Derecho UDP, Juan Enrique Vargas, no dudó en describir a la publicación como “incómoda”, especialmente para las autoridades, que “no suelen verse enfrentadas a juicios de este tipo, con sustento académico, en donde se confronte su actuar a estándares internacionales precisamente definidos y en base a antecedentes seriamente levantados”, afirmó, agregando que la publicación es igualmente incómoda para todos quienes entienden los derechos humanos sólo como una bandera política y un arma contra quienes no piensan como ellos. “Quienes así lo ven deben estar muy decepcionados con este esfuerzo, pues si hay una cosa de la que nos enorgullecemos es que este informe no tiene posición política y, por lo tanto, no discrimina en función de de las ideas”, puntualizó.

A continuación, el editor general del Informe, Tomás Vial, dios a conocer sus principales contenidos, a lo que siguió un panel moderado por la directora del Centro de DDHH, Judith Schönsteiner,  que contó con los comentarios de la Ministra del Trabajo, Javiera Blanco; la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa; y el sacerdote jesuita Felipe Berrios, en su primera aparición pública luego que trascendiera una acusación en su contra ante el Vaticano.

Ante las recomendaciones de  reformas laborales estructurales, especialmente en lo que se refiere al derecho a huelga,  la Ministra del Trabajo, fue enfática en manifestar que “en materia laboral existen brutales asimetrías. Esas desigualdades en el ámbito laboral generan distorsiones, generan malestar y malas condiciones de vida para muchos trabajadores y trabajadoras en Chile”.

Agregó que “más que en los derechos individuales – donde se ha avanzado bastante – esta problemática tiene un correlato muy nítido en los derechos colectivos. Porque debemos reconocer que la desigualdad en Chile tiene rostro de trabajadora de casa particular y también tiene rostro de sindicato”.

Por su parte, la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), afirmó que “el Estado y nosotros como sociedad, estamos muy al debe respecto de la construcción de derechos humanos consolidados. En Chile aún hay trabajadores que para la legislación no existen, como es el caso de las temporeras, los trabajadores del área de la construcción y del mundo de la pesca, donde no se consideran derechos fundamentales”.

No obstante, aseguró que “agradezco que este informe valore el rol que tienen los movimientos sindicales en Chile, porque desde esta perspectiva, el debate laboral se va a concentrar en los movimientos sindicales que hoy en día se ponen a la altura de los desafíos país, porque ya no es sólo un debate que tenga que ver única y exclusivamente con la deuda de arrastre que se tiene con los trabajadores y las trabajadoras, sino que también con el hecho de que nosotros sentimos que podemos aportarle al país no sólo fuerza laboral, sino que con una mirada distinta respecto a los desafíos de nuevas políticas públicas en materia laboral”.

Respecto al capítulo que analiza los derechos de los pueblos originarios en cuanto a la entrega de tierras, el sacerdote jesuita, Felipe Berríos, aseguró que en esta discusión “el Estado de Chile ha fracasado y como chilenos también hemos mirado para el lado. Es por eso que nosotros tenemos que lograr avanzar en reconocer la autonomía y reconocer también que el Estado de Chile usurpó las tierras de los mapuches”.

La versión 2014 del Informe 12 capítulos que tratan  temáticas como las condiciones carcelarias, la homoparentalidad,  los derechos de migrantes y refugiados,  la situación d elas trabajadoras de casa particular, los alimentos genéticamente modificados (transgénicos), y avances en verdad, justicia, memoria y reparación respecto d violaciones a los derechos humanos en dictadura.

El Informe no pretende realizar un examen de la totalidad de las obligaciones internacionales del Estado de Chile en la materia,  se señala en su presentación, sino “sobre aquellos aspectos de nuestra vida social que consideremos de particular gravedad por su carácter estructural o que no han sido destacados con anterioridad”. Además,  formula recomendaciones al Estado de Chile con miras a superar esa situación.

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