Jueves, 19 Mayo 2016 00:00

Carta de apoyo apoyar a la nominación del P. José Aldunate SJ al Premio Nacional de Derechos Humanos 2016

Escrito por 

Santiago, 17 de mayo de 2016

Estimados consejeros y estimadas consejeras del Instituto Nacional de Derechos Humanos,

Escribimos para apoyar la nominación del P. José Aldunate SJ al Premio Nacional de Derechos Humanos 2016. Todos y todas conocemos su valiente y decidido testimonio y lucha contra la tortura y a favor de los derechos humanos durante la dictadura. Al fundar el Movimiento contra la Tortura Sebastián Acevedo, caminó junto a las víctimas de violaciones gravísimas de derechos humanos y sus familiares, hizo suyo sus denuncias, y también ayudó a derribar el miedo de pronunciarse. Toda su acción fue aplicando un método no-violento arriesgando incluso su propia vida y salud.

Pero también ha levantado la voz en otros temas, tal vez menos conocidos fuera de círculos católicos. El Padre Aldunate abogó por los derechos humanos, por ejemplo, los derechos de las mujeres, el derecho a la educación en igualdad de condiciones. Ha sido fuerte defensor de las minorías sexuales, un ámbito que ha probado ser terreno difícil para la Iglesia Católica. Pepe Aldunate ya en 2005 había defendido los derechos de las personas homosexuales, incluyendo su derecho a vivir en pareja y casarse.[1] Es un mensaje, nuevamente valiente, a favor de la dignidad de las personas, y desafiando  la línea oficial de su iglesia que ese mismo año recomendó no admitir a los homosexuales en los seminarios para la formación sacerdotal. Aldunate reiteró su opinión en el año 2014, en una entrevista en CNN,[2] apoyando la legislación sobre la unión civil para parejas del mismo sexo, y explicando que quisiera también que cambiara la postura de la Iglesia Católica en relación al tema. Su voz y opinión sobre los derechos civiles de las personas homosexuales y lesbianas, y su acogida en la Iglesia, ha ayudado a que tengan un espacio hoy en la Iglesia chilena que hace 10 años no tenían.

El Padre José Aldunate así se ha mostrado siempre, en situaciones más que difíciles, como un arriesgado luchador de los derechos humanos. Solo podemos expresar nuestro cariño y agradecimiento, y nuestro respeto por su labor. Esperamo que el Instituto Nacional de Derechos Humanos le otorgue el Premio Nacional de Derechos Humanos de 2016.

Atentamente,

Judith Schönsteiner

Lidia Casas                                           

Delfina Lawson                                                                    

Tomás Vial

Directora e investigadores/as del Centro de Derechos Humanos de la UDP